Melodia silenciosa

A veces solo necesitas un minuto de silencio para celebrar la vida, para escuchar la melodía del universo, para que el alma se conecte con la eternidad. Todo eso en solo un minuto de paz, de reverencia a la existencia, de gratitud al presente.

A veces solo un minuto de silencio para que el corazón escuche todo lo que tanto había negado por miedo a encontrar acordes melancólicos en la sonata de sus latidos.

A veces solo un minuto para cambiar el rumbo de la sinfonía de tu espíritu y crear las partituras para tomar el camino que te guíe rumbo a la mejor versión de ti, rumbo al lugar para el cual existes.

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Un instante sin miedo

Sé que te irás. No tienes que explicarme que no puedes enamorarte de mi o que no soy lo que buscas. Sé que te irás. No me has roto el corazón ni he enganchado mi alma a ti.

No espero nada de esto, ni espero nada contigo. No espero cumplir con tus expectativas ni convertirme en tu quimera para que decidas perseguirme.  No voy a hacer nada para que te quedes o me quieras.

Sé que solo estamos siendo un viaje corto, el párrafo de algún capítulo que abarcará pocas hojas de nuestra vida. Confío en que tu historia será buena. No es que no me interese pero hasta un ciego podría ver que no seremos porque no nacimos para ser.

No me mal entiendas. Claro que te quiero, te tengo cariño y es lindo el tiempo que nos damos pero no tienes que esperar que no me enamore, no lo estoy haciendo.

Te confesaré un secreto. Llegaste cuando mi corazón estaba roto en mil pedazos. Era un campo de batalla. Pero una batalla que ya había terminado. Un paisaje desolado, gris y silencioso. Un terreno que hasta este instante no parece tener mucha esperanza.

Se que debajo de todo el desastre hay tierra fértil y que limpiarlo será mi trabajo. No te estoy pidiendo ayuda, ni estoy esperando que tu visita a mi vida haga magia. Solo te estoy contando que no soy tan fría como parezco, estoy en un momento en el que debo renacer de las cenizas y en lo que eso pasa disfruto el momento pero no debes preocuparte porque espere algo de ti.

No quiero lastimarte pero para ser franca, nada de lo que hagas puede destruirme más. No te estoy dando permiso de intentarlo. Te estoy proponiendo que el tiempo que sea lo que sea que tenemos lo vivamos sin miedo.

Seguir amando

Yo lo amaba, lo amaba demasiado, lo amaba como amaba todo lo que me decidía a amar, lo amaba con amor puro. Lo amaba tanto que estaba dispuesta a esperar por él. El detalle es que él no quería ser esperado.

Yo estaba dispuesta a seguirlo, a seguirlo por siempre pero el problema es que sus movimiento no eran con el fin de avanzar… él estaba huyendo, él estaba huyendo de mi, él estaba huyendo de mi amor.

Entonces tome mi amor, le deje una pizca en el corazón, algo como una semilla para que cuando germinara fuera de provecho para su vida y me marché.

Proseguí con mi vida, con mi amor por mi, con mi amor por él, con mi amor por cada persona que he amado, sonreí, agradecí su vida, su existencia y su efímero paseo por mi camino y estuve lista para seguir amando.

 

Lo que el viento se lleva

Se fue con el viento mi respiración y en ella iban memorias que no podía retener para siempre, negué algunos recuerdos que parecían solo ilusiones acomplejadas pero que se habían realizado a su manera y no la mía.

Entonces borre lugares, minuto y palabras. Con esa brisa se extinguieron y me dejaron espacio para nuevas experiencias que muy probablemente también se fragmentarán y quedarán como pequeñas fotografías que con el tiempo perderán su color.

Afortunadamente algo de todo, absolutamente todo, se quedó y es en quien me convirtió. Gracias a cada cosa que he vivido hasta hoy soy la mujer en la que me he convertido. No perfecta, de hecho quizá todo lo contrario pero alguien completa, llena de mi, llena del universo, llena de la vida y satisfecha con cada minuto de mi vida, por más gris, más negro o más colorido. Gracias a eso hoy he podido ser yo.

Pero ¿Quien soy yo?

Soy la mujer que se levanta cada mañana con un nuevo sueño, con una nueva meta, con un nuevo propósito. Soy la mujer que decide perdonar cada herida, besarla y continuar con una sonrisa. La mujer que cuando lo requiere se convierte en tormenta para remojar las tierras áridas de su corazón. Y la que a pesar de que el viento no ha soplado siempre a su favor, todo los días está en la espera de una ráfaga que levante sus velas y la haga zarpar por los 7 mares.

Soy la mujer que encuentra la felicidad en la plenitud de cada instante tal cual se presente, que no espera nada de nadie y que esta dispuesta a amar aun cuando no sea correspondida; pero al mismo tiempo está dispuesta a irse cuando es necesario. Esa mujer es en la que me he convertido y a la que todo el tiempo quiero seguir trabajando.

Elige Tu Destino En Paz

No quiero ser como las demás mujeres, no quiero molestarme porque elijas tu destino y yo quede fuera, no quiero que sientas un compromiso por lo que paso, porque todo lo que paso fue una decisión, no una obligación.

Sé que tienes un pasado y entiendo que lo cargas porque se ha convertido en un futuro que siempre amarás.
Comprendo que 5 años no se borran en 5 minutos o en 5 semanas, puedo creer que lo intentaste, puedo creer que te esforzaste; pero al corazón nadie lo mandan, de hecho, dicen por ahí que es engañoso hacia nosotros mismos.

Dejaré que sepas que te quiero y que fue un tiempo que siempre agradeceré, pero también dejaré que con libertad tomes tu rumbo, que en paz sepas que no me debes nada.

Sólo te daré un consejo y si prefieres evitarlo, no leas este párrafo; eres libre y tienes todo el derecho de como sea, donde sea y con quien sea, hacer tu propia vida, constrúyela y cuando algo se rompa, quita las piezas dañadas y vuelve a levantar tu fortaleza.

Llora todo lo que necesites, eres un hombre fuerte y las lágrimas que exijan salir no te harán débil, te harán más hombre, pero no me refiero a un sexo, me refiero a humanidad, a vida, a esencia.

Así es que ve, persigue lo que amas, guarda en tu corazón lo que lo ensancha, libera lo que mata y cuida de ti, se honesto contigo mismo. Busca la sabiduría que muy perdida está en esta sociedad, en este existencialismo que respira sobre la faz de este planeta. Da siempre lo mejor de ti y respeta cada uno de tus sentimientos. No te arrepientas de lo que haces con el corazón y si algo te causa remordimiento, suéltalo, perdona o perdónate y sigue adelante.

La vida estará llena de momentos horribles, de situaciones incomodas y de ocasiones desagradables pero una ventaja nos han dado para poder sobrevivir: el amor.

Sea donde sea que partas, siempre contarás con mi oración para que tú y los que amas, en los pequeños detalles de la vida no dejen de encontrar luz en este mundo lleno de sombras.
Changez votre vie aujourd’hui.

Ne pariez pas sur l’avenir

agissez maintenant, sans délai

-Simone de Beauvoir

Te quiero

Te quiero sin querer quererte, por eso sé que te quiero con el corazón y no con la razón.

Te quiero sin lógica pero con la mejor cordura que mantengo.

Te quiero sin obligación pero con un corazón comprometidamente libre.

Te quiero sin tenerte pero te siento tan parte de mi.

Te quiero sin esperar nada a cambio, sin que debas quererme tú a mi.

Te quiero no porque lo haya decidido, te quiero porque así lo he sentido.

Te quiero con tus palabras y tus silencios.

Quiero tus imperfecciones y tus virtudes. 

Te quiero a la distancia y a la cercanía.

Y aunque sólo fueras algo efímero, te querré eternamente.

Infinita e incondicionalmente TE QUIERO.

Carta de Charles Bukowski

Hola John:

Gracias por la carta. En ocasiones no duele recordar de dónde venimos. Tú conoces los lugares de donde yo vengo. Incluso las personas que tratan de escribir de ello, o hacer películas, no lo entienden. Le llaman “De 9 a 5”. Nunca es de 9 a 5, no existe un descanso par comer, y de hecho, en algunos lugares no debes comer si quieres mantener tu trabajo. Luego existen las horas extras, las cuales nunca se registran correctamente en los libros, y si te quejas de eso, encontrarán a otro idiota que te reemplazará.

Tú conoces mi viejo dicho: “La esclavitud nunca fue abolida, sólo se extendió para incluir a todas las razas”.

Lo que duele es la pérdida de humanidad en aquellos que pelean por mantener trabajos que no quieren, pero que temen ante una alternativa peor. La gente simplemente se vacía. Son cuerpos con mentes obedientes y temerosas. El color se les va de los ojos. Su voz se hace fea, y el cuerpo, el cabello, las uñas, los zapatos, todo.

Cuando era joven no creía que existieran personas que dieran su vida por esas condiciones. Ahora que soy viejo, sigo sin creerlo. ¿Por qué lo hacen? ¿Sexo? ¿La televisión? ¿Un automóvil en pagos mensuales? ¿O los hijos? Hijos que sólo harán lo mismo que ellos hacen.

Antes, cuando era muy joven y saltaba de trabajo en trabajo, era lo suficientemente ingenuo como para decirles a mis compañeros: “Oye, el jefe puede venir en cualquier momento y corrernos, así de simple, ¿no te das cuenta?”

Sólo me miraban. Yo les decía cosas que ellos no querían dejar entrar en sus mentes.

Ahora, en la industria, hay muchos despidos. Los despidos se cuentan por cientos de miles y sus rostros siempre son de sorpresa:

“Estuve aquí por 35 años…”

“No es justo”

“No sé qué hacer…”

A los esclavos nunca se les paga tanto como para que se liberen, sino apenas lo necesario para que sobrevivan y vuelvan al trabajo. Yo lo veía, ¿por qué ellos no? Me di cuenta de que la banca del parque era igual de buena, que ser cantinero era igual de bueno. ¿Por qué no estar primero aquí antes de que me pusieran allá? ¿Por qué esperar?

Escribí con asco en contra de todo. Fue un gran alivio sacar de mi sistema toda esa mierda. Y ahora estoy aquí, como un “escritor profesional”, y después de los primeros 50 años, he descubierto que hay otros disgustos más allá del sistema.

Recuerdo una vez, cuando trabaja como empacador en una compañía de artículos de iluminación, que un compañero dijo de pronto: ¡Nunca seré libre”

Uno de los jefes caminaba por ahí, su nombre era Morrie, y soltó una gran carcajada, disfrutaba el hecho de que el tipo estuviera atrapado de por vida.

Así que la suerte de salir finalmente de esos lugares, sin importar cuánto tiempo me tomó, me ha dado una especie de felicidad, la felicidad del milagro. Escribo ahora con una mente vieja y con un cuerpo viejo, mucho tiempo después del que la mayoría de hombres pensaría en continuar con esto, pero dado que empecé tan tarde, me debo a mí mismo ser persistente. Y cuando las palabras comiencen a fallar y tenga que recibir ayuda para subir las escaleras y no pueda distinguir un azulejo de una grapa, todavía sentiré que algo dentro de mí recordará, sin importar qué tan lejos me haya ido, cómo llegué en medio del asesinato, la confusión y la pena, hacia, al menos, una muerte generosa.

No haber desperdiciado por completo mi vida, parece ser un logro, al menos para mí.

Tu muchacho

Hank”.